Una denuncia que se viralizó en redes sociales durante las últimas horas generó diversas reacciones y motivó a una de las involucradas a ofrecer su versión de los hechos ante las críticas recibidas.
Según la explicación difundida, una mujer solicitó a una amiga un préstamo de $400. Inicialmente se había planteado el cobro de intereses, pero ambas partes acordaron posteriormente que el dinero sería devuelto sin cargos adicionales.
De acuerdo con el relato, la situación se complicó cuando la prestamista solicitó el pago del dinero y la deudora manifestó que no podía cancelarlo en ese momento. Tras ello, la prestamista decidió exponer el caso en redes sociales, señalando a la otra persona como una «mala paga».
Elizabeth, identificada como la persona que recibió el préstamo, expresó su molestia por la publicación y afirmó que ese tipo de acciones no corresponden a una verdadera amistad. Asimismo, indicó que tiene la intención de saldar la deuda, aunque aseguró que lo hará de forma gradual.
Además, la deudora sostuvo que nadie obligó a la prestamista a entregarle el dinero, argumentando que el préstamo fue realizado de manera voluntaria.