Con el objetivo de potenciar el crecimiento de las empresas familiares que enfrentan día a día nuevos y grandes retos, Banco CUSCATLAN reafirma su compromiso con su desarrollo al realizar el Family Business Summit El Salvador 2026, un espacio diseñado para fortalecer la continuidad, liderazgo y sostenibilidad de este segmento estratégico.
“En Banco CUSCATLAN creemos en la pequeña y mediana empresa, por ello, impulsamos iniciativas que fortalecen su crecimiento, profesionalización y capacidad de adaptación a los nuevos desafíos del entorno empresarial. En tal sentido, decidimos traer al país de la mano de ALTAG el Family Business Summit 2026, porque brindará herramientas prácticas, modelos aplicables y estrategias claras para fortalecer el futuro de tu empresa familiar”, expresó Ximena Robin, Gerente de Relaciones Corporativas y Sostenibilidad de Banco CUSCATLAN.
El Family Business Summit 2026, que se llevará a cabo el 2 de junio en el Hotel Sheraton Presidente y reunirá a expertos internacionales, empresarios y líderes locales, orientará a los empresarios en los principales desafíos que enfrentan las empresas familiares para asegurar la continuidad de su legado familiar, brindar herramientas claras para una sucesión ordenada y generacionalmente sólida, elevar la profesionalización del negocio, brindar roles definidos, estructura moderna y una gestión que impulsa resultados y fortalece el gobierno corporativo.
“Entre los principales retos que identificamos como institución financiera en las empresas familiares, están la confusión entre relaciones familiares y decisiones empresariales, conflicto de liderazgo y poder, falta de profesionalización, ausencia de un plan de sucesión gestión financiera inadecuada, resistencia al cambio e innovación entre otros que frena el desarrollo de las empresas”, sostuvo Santiago Díaz, Gerente Segmento PYME Banco CUSCATLAN.
De acuerdo a datos recientes, las empresas familiares están conformadas por un 45% de miembros de la primera generación, 53% entre la segunda y tercera generación y un 2% de la cuarta generación. Además, solo el 15% cuenta con un plan definido de sucesión, lo que evidencia la necesidad de generar espacios de formación y discusión estratégica que permitan garantizar su continuidad y crecimiento sostenible en el tiempo.