Una delegación de congresistas estadounidenses, miembros del caucus sobre El Salvador, tiene programada una visita al país centroamericano el próximo mes de marzo. La comitiva estará encabezada por la congresista Anna Paulina Luna, copresidenta del grupo bipartidista formado para estrechar lazos entre Estados Unidos y El Salvador.
El caucus fue fundado el 8 de julio de 2024 por el representante Matt Gaetz, con el objetivo de promover la cooperación y el entendimiento entre las naciones. Tras la salida de Gaetz del Congreso, Luna asumió el liderazgo del grupo y, en una reciente aparición mediática, anunció su primer viaje oficial a El Salvador. Durante su visita, se reunirá personalmente con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele.
Uno de los temas más controversiales que se abordarán durante la visita es la propuesta del ex presidente Donald Trump de enviar a criminales convictos de EE. UU. a las cárceles salvadoreñas. Luna expresó su interés en este plan, sugiriendo que sería «encantador» trasladar a delincuentes violentos a El Salvador. Esta conversación surge en el contexto de un encuentro reciente entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y Bukele, donde se discutió la posibilidad de que El Salvador acepte a criminales convictos a cambio de una tarifa.
El presidente Bukele ha ofrecido a EE. UU. la admisión de criminales en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), lo que, según él, ayudaría a hacer sostenible el sistema penitenciario salvadoreño. La propuesta fue recibida con interés por parte de la administración estadounidense, que ve en esta colaboración una oportunidad para mejorar la seguridad en su territorio.
El caucus no es ajeno a la situación de seguridad en El Salvador. En agosto de 2024, un grupo de congresistas solicitó al Departamento de Estado la reducción de la alerta de viaje a El Salvador, argumentando que la seguridad había mejorado notablemente gracias al Plan Control Territorial y el estado de excepción implementado por el gobierno de Bukele. Esta solicitud fue atendida, y la alerta se redujo, lo que indica un cambio en la percepción de seguridad para los ciudadanos estadounidenses que viajan al país centroamericano.
La visita de la delegación de congresistas promete ser un paso significativo en la relación entre EE. UU. y El Salvador, con un enfoque particular en la seguridad y la cooperación en la lucha contra el crimen. A medida que se aproxima la fecha, tanto los salvadoreños como los estadounidenses estarán atentos a los resultados de estas conversaciones.
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