La jornada busca completar esquemas de inmunización y reducir riesgos de contagio en futuros entornos clínicos.
La preparación de estudiantes de Ciencias de la Salud para su ingreso a prácticas hospitalarias en 2027 incluyó una nueva jornada de vacunación enfocada en la prevención de enfermedades.
La actividad correspondió a la segunda jornada impulsada por Bienestar Estudiantil de la Universidad Autónoma de Santa Ana, UNASA dirigida a alumnos que próximamente estarán expuestos a entornos clínicos. Durante la jornada se aplicaron vacunas contra Hepatitis B, primera y segunda dosis y Tétanos y Difteria.
Desde la organización se destacó la importancia de contar con un esquema completo de vacunación antes del ingreso a hospitales, debido a los riesgos de exposición a enfermedades. “Es importante tener el esquema de vacunación completo, puesto que ellos están próximos a su ingreso a prácticas hospitalaraias”, señaló la licenciada Josselyn Campos, especialista educadora del CAP de Bienestar Estudiantil.
La jornada también buscó acercar los servicios de salud a la comunidad estudiantil, facilitando el acceso sin necesidad de trasladarse a unidades externas, debido al apoyo de la Unidad de Salud Santa Lucía. Para los estudiantes, esta medida representa una ventaja en tiempo y organización.
Mauricio Díaz, estudiante de fisioterapia, explicó que la vacunación es clave para evitar contagios durante las prácticas. “La importancia es para que cuando realicemos nuestras prácticas en clínicas, no nos contagiemos de nada”, comentó.
En la misma línea, Fátima Mejía, de la carrera de Medicina, valoró la accesibilidad del proceso. “Nos facilita porque podemos salir de clase o antes de una clase nos ponen la vacuna y ya estamos listos para entrar a la clínica”, afirmó.
Otros estudiantes coincidieron en que la inmunización no solo protege al personal en formación, sino también a los pacientes. “Nos va a ayudar a estar protegidos y así no solo protegemos a los pacientes sino que a nosotros mismos”, señaló Daniel Retirado.
La iniciativa forma parte de las acciones preventivas que acompañan la formación académica en áreas de salud, donde la exposición a agentes patógenos es constante desde las primeras experiencias hospitalarias.
Con este tipo de jornadas, la preparación de los futuros profesionales no solo se enfoca en el conocimiento clínico, sino también en las condiciones necesarias para ejercerlo de forma segura.