El alcalde de Wellington, Andrew Little, declaró el estado de emergencia ante la llegada de un intenso oleaje que afecta a varios suburbios costeros de la ciudad, entre ellos Owhiro Bay, Island Bay, Houghton Bay y Breaker Bay.
Las autoridades emitieron una orden de evacuación que entró en vigor el martes por la mañana y solicitaron a los residentes mantenerse alejados de la costa sur. Además, advirtieron que los equipos de emergencia no acudirán en auxilio de quienes permanezcan en las zonas de riesgo.
La Policía fue movilizada para garantizar el traslado de los habitantes hacia terrenos elevados y estableció controles en las carreteras cercanas para impedir el acceso a la franja costera afectada por las condiciones marítimas.
El consejo municipal recordó que un evento similar ocurrido en 2021 provocó daños en numerosas viviendas de Breaker Bay, cuando las marejadas alcanzaron aproximadamente 6.5 metros de altura.
De acuerdo con el servicio meteorológico de Nueva Zelanda, las olas que ingresaron al puerto de Wellington alcanzaron cerca de 11 metros. Asimismo, se reportaron fuertes ráfagas de viento en distintos sectores de la ciudad.
Un periodista de la AFP observó que dos mujeres cayeron al suelo en Island Bay debido a la fuerza del viento mientras el agua inundaba una carretera de la zona.
Las condiciones climáticas también afectaron las operaciones aéreas en el Aeropuerto de Wellington, donde se registraron vientos de hasta 128 kilómetros por hora. Como consecuencia, algunos vuelos fueron cancelados y una avioneta de una aerolínea local volcó mientras permanecía estacionada sin pasajeros.