Un triángulo amoroso entre adolescentes terminó en uno de los crímenes más salvajes de los últimos meses en Sonora. Leyla Monserrat Lares Becerra, de solo 15 años, fue brutalmente asesinada el 25 de septiembre de 2025 en el ejido El Desierto, municipio de General Plutarco Elías Calles.Sus dos supuestas “mejores amigas”, de 13 y 15 años, la citaron con el engañoso pretexto de “darle una sorpresa”.
Una vez allí, la ataron, le vendaron los ojos y la estrangularon hasta quitarle la vida. No conformes con eso, grabaron el asesinato con un celular y luego enterraron su cuerpo en el patio de una vivienda, cubriéndolo con cal para acelerar la descomposición y borrar las evidencias.
El móvil del crimen, según confesaron las propias agresoras, fueron celos sentimentales: una de ellas estaba enamorada del mismo joven con quien Leyla mantenía una relación y no soportó la competencia.La investigación dio un giro clave cuando un video del crimen fue enviado anónimamente a la madre de la víctima, Carmen Becerra. Tras la detención y confesión de las menores, un juez del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes dictó sentencia en marzo de 2026.
La joven de 15 años fue condenada a dos años y diez meses de internamiento, mientras que la de 13 años recibió once meses de libertad asistida. Ambas deberán pagar, de manera mancomunada, apenas 5 mil 657 pesos como reparación del daño moral.
La cifra ha provocado una enorme indignación en todo el país. Carmen Becerra denunció que ni siquiera pudo despedirse dignamente de su hija: el ataúd llegó cerrado debido al terrible estado en que fue encontrado el cuerpo. Los gastos del funeral superaron los 30 mil pesos, y la familia aún no ha recibido ni un peso de la reparación económica, que considera una verdadera burla a su dolor.
El caso ha reabierto el debate sobre la legislación de justicia juvenil en México. Colectivos feministas y miles de usuarios en redes sociales exigen reformas urgentes para que crímenes de esta brutalidad no queden prácticamente impunes bajo el argumento de la minoría de edad de las responsables. Muchos consideran que se trató de un feminicidio y cuestionan que el sistema parezca proteger más a las victimarias que a las víctimas.
Mientras las dos adolescentes cumplen penas cortas y podrían pronto retomar sus vidas normales, la madre de Leyla Monserrat sigue sin poder cerrar su duelo y se pregunta cómo es posible que en México el valor de la vida de una niña de 15 años se mida en apenas cinco mil pesos.