Más de 1,100 bomberos, apoyados por unos 380 vehículos y ocho aviones o helicópteros, continúan las labores para controlar un incendio forestal que ha consumido una superficie estimada de unas 10,000 hectáreas en Portugal, informó la Autoridad Nacional de Protección Civil.
En las tareas de extinción también participa una unidad militar española, enviada en respuesta a la solicitud presentada por el Gobierno portugués, que activó el Mecanismo Europeo de Protección Civil para obtener refuerzos y aeronaves adicionales especializadas en el combate de incendios.
Según el balance difundido por la Protección Civil portuguesa la noche del viernes, el incendio se originó en el municipio de Vouzela, en el distrito de Viseu, y ha afectado aproximadamente 10,000 hectáreas.
Portugal enfrenta los primeros grandes incendios forestales del verano en medio de una intensa ola de calor. Hasta el momento, las autoridades reportan nueve personas heridas, dos de ellas de gravedad.
Ante las condiciones de tiempo «muy caluroso y seco», con temperaturas que podrían alcanzar de forma local los 44 °C, el servicio meteorológico portugués declaró este sábado alerta roja en 13 de los 18 distritos del país.
El nivel máximo de alerta permanecerá vigente el domingo en siete regiones del centro y sur de Portugal.
Cada verano, Portugal enfrenta incendios forestales de gran magnitud, una situación que mantiene el recuerdo de los devastadores siniestros de 2017, en los que murieron más de un centenar de personas.
La península ibérica es una de las regiones más expuestas a los efectos del cambio climático, fenómeno asociado a olas de calor más frecuentes y periodos prolongados de sequía.
Además, Portugal registró el año pasado el verano más caluroso desde 1931.