Más de 12,800 personas permanecen desplazadas en la isla de Flores, Indonesia, después del terremoto de magnitud 7.7 registrado el sábado, que dejó al menos 53 personas fallecidas y más de 100 heridas.
🇮🇩 El fuerte movimiento telúrico provocó daños en viviendas y otras estructuras, obligando a miles de habitantes a abandonar sus hogares ante las condiciones de inseguridad y el temor generado por las réplicas.
Los damnificados han sido trasladados a campamentos improvisados instalados en diferentes puntos de la isla. Entre los lugares utilizados como refugio se encuentran zonas cercanas a escuelas, estaciones policiales y edificios gubernamentales.
La situación mantiene en alerta a las comunidades afectadas, especialmente porque las réplicas pueden generar nuevos daños en estructuras que ya resultaron debilitadas por el terremoto principal.
Para las familias desplazadas, regresar a sus viviendas todavía representa un riesgo, por lo que permanecen en espacios temporales mientras se evalúan las condiciones de los inmuebles y se atienden las necesidades de los afectados.
El saldo preliminar de 53 fallecidos y más de 100 personas heridas refleja la magnitud de la emergencia. Los equipos de respuesta continúan atendiendo a las comunidades afectadas y verificando posibles daños adicionales.
Indonesia se encuentra en una zona de intensa actividad sísmica, por lo que las autoridades y la población permanecen especialmente atentas ante la posibilidad de nuevos movimientos.