El Ministro de la Defensa Nacional, Almirante René Francis Merino Monroy, presidió este viernes el acto de Juramentación a la Bandera Nacional de 581 soldados del PAR 24-2026, realizado en las instalaciones del Destacamento Militar N.° 3, en La Unión. Tras completar 24 semanas de adiestramiento militar, los nuevos soldados se incorporarán conforme al Plan Control Territorial para fortalecer las tareas de seguridad en beneficio de la población salvadoreña.
El titular de la Defensa Nacional destacó la importancia de fortalecer el profesionalismo dentro de la institución militar, reafirmando el compromiso de la Fuerza Armada con el servicio al Estado y la defensa de la patria: «La Fuerza Armada debe ser una institución al servicio del Estado, una institución capaz de aportar y de defender la patria ante cualquier circunstancia. Para eso se requiere de profesionalismo.»
Durante su formación, los nuevos elementos recibieron instrucción en áreas militares y técnicas, así como capacitación en derechos humanos, disciplina, liderazgo y vocación de servicio. Del total de juramentados, 496 pertenecen al Ejército, 23 a la Fuerza Aérea y 62 a la Marina Nacional, quienes serán desplegados en distintos puntos del país para cumplir las misiones asignadas a la Fuerza Armada.
El Ministro de la Defensa Nacional afirmó que El Salvador ha alcanzado importantes resultados en materia de seguridad y reiteró el compromiso de continuar fortaleciendo este esfuerzo: «Ahora somos el país más seguro del hemisferio occidental y estamos luchando por convertirnos en el país más seguro del mundo.»
Con esta nueva incorporación de personal, la Fuerza Armada fortalece sus capacidades operativas para continuar apoyando las acciones de seguridad que se ejecutan en el marco del Plan Control Territorial, reafirmando su compromiso de servir con profesionalismo y dedicación en favor de la paz, el bienestar y la tranquilidad de todos los salvadoreños.
Con la incorporación de estos nuevos soldados, el Gobierno del Presidente Nayib Bukele continúa fortaleciendo las capacidades de la Fuerza Armada como parte de la estrategia de seguridad que se desarrolla a nivel nacional. Este esfuerzo reafirma el compromiso de garantizar la paz, proteger a la población salvadoreña y consolidar las condiciones de seguridad que contribuyen al desarrollo y bienestar del país.