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Lo que parecía ser uno de los encuentros menos atractivos de la jornada terminó convirtiéndose en uno de los más emocionantes. Nueva Zelanda e Irán protagonizaron un intenso duelo que concluyó con un empate 2-2, resultado que mantuvo la incertidumbre en el grupo G.
Desde los primeros minutos, ambas selecciones mostraron una propuesta ofensiva. Por el conjunto oceánico, el veterano Chris Wood se convirtió en la principal referencia en ataque, mientras que Mehdi Taremi lideró las acciones ofensivas de la representación iraní.
El primer gol del encuentro llegó por medio de Nueva Zelanda. Elijah Just aprovechó una combinación dentro del área junto a Wood y definió un balón filtrado para adelantar a su selección y desatar la celebración de los aficionados.
Irán reaccionó antes del descanso y encontró la igualdad al minuto 32. Ramin Rezaeian aprovechó un rebote dentro del área para enviar el balón al fondo de la red y establecer el 1-1.
En la segunda mitad, Nueva Zelanda volvió a tomar la ventaja. Al minuto 54, Elijah Just repitió la fórmula al asociarse nuevamente con Chris Wood y firmó su doblete para colocar el 2-1 en el marcador.
Sin embargo, la selección iraní mantuvo su intensidad y continuó buscando el empate. El esfuerzo tuvo recompensa al minuto 63, cuando Mohammad Mohebi ganó un balón aéreo y definió con precisión para decretar el 2-2 definitivo.
La igualdad dejó abierto el grupo G, ya que Bélgica y Egipto también empataron en su respectivo encuentro, por lo que las cuatro selecciones suman un punto.