El ministro Alabi, sostuvo que el apoyo de USAID permite transformar las capacidades y luchar contra enfermedades en El Salvador.
EL SALVADOR.- El ministro de Salud, Francisco Alabi, participó en la presentación del proyecto de USAID:
«Promoción de Resultados y Logros a través de Políticas, Economía y Salud» (PROPEL, por sus siglas en inglés), que busca fortalecer la seguridad sanitaria en El Salvador.
En concreto, PROPEL apoyará la implementación de políticas efectivas, asignación de recursos financieros, mejora en la gobernanza y la promoción activa, reconociendo la interrelación crítica entre la salud humana, animal y ambiental.
Entonces, se busca, aún más, dotar a El Salvador de una capacidad sólida para responder ágilmente a posibles amenazas para la salud pública. En ese sentido, el proyecto busca fortalecer las alianzas multisectoriales para generar respuestas efectivas que transformen continuamente los diferentes servicios en el país, según el Ministerio de Salud.
Entre los objetivos de PROPEL, encabezados por USAID están:
- Apoyar integralmente la Agenda Nacional de Seguridad Sanitaria, adoptando la perspectiva de «Una Salud».
- Mejorar la capacidad de respuesta ante enfermedades emergentes y emergencias de salud pública.
En ese sentido, el ministro Alabi, sostuvo que el apoyo de USAID permite transformar las capacidades y luchar contra enfermedades en El Salvador. «Ver el interés genuino que tienen en apoyarnos y ver la formación de un plan técnico nos llena de alegría, porque sabemos que velan por el bienestar de todos en la región», dijo.
Entonces, si garantiza la salud en la región, se generará mejores condiciones para todos, según Alabi. «Esta es una acción que nos permite perfeccionar nuestras capacidades y alcanzar una atención del más alto nivel», afirmó Alabi.
Por lo que, «ahora podemos responder a los nuevos retos de salud pública», aseguró el ministro de Salud, quien recordó que la pandemia «nos ha dejado muchos efectos posteriores, pero también nos dejó mucho conocimiento y la visión de tener que transformar nuestros sistemas de salud para poder tener la capacidad necesaria para responder a futuras situaciones adversas como esta».
Finalmente, dijo que la gobernanza y las políticas de salud pública son fundamentales. También, el monitoreo y la vigilancia, «sin esto no podemos cerciorarnos que evidentemente el aparecimiento de una nueva enfermedad silenciosa puede detectarse oportunamente y tomar las acciones pertinentes», remarcó Alabi.
«Los sistemas de salud deben tener resiliencia y para poder alcanzar eso se necesita inversión, tener los mecanismos del funcionamiento cotidiano bien establecidos y ejecutándose de manera eficiente», concluyó Alabi.