“Quiero volver a ser la mujer que era”: Migdalia pide al presidente Bukele ayuda para un trasplante de riñón

Padece insuficiencia renal crónica y debe someterse a dos hemodiálisis semanales, cada una con un costo de $110, que ya no puede cubrir.

EL SALVADOR.- Con voz entrecortada, pero con una fe que no se apaga, Migdalia Orbelina Castro lanza un llamado desesperado al presidente Nayib Bukele. Desde hace casi un año, su vida gira entre agujas, máquinas y esperanzas: padece insuficiencia renal crónica y necesita un trasplante de riñón para seguir viviendo.

Originaria del cantón Hacienda Nueva, en Concepción Batres, Usulután, Migdalia viaja dos veces por semana hasta San Miguel para someterse a hemodiálisis. Cada sesión cuesta $110, un gasto imposible de sostener para su familia. “Mis papás y algunos familiares me ayudan con lo poquito que pueden”, cuenta. “Pero ya no tengo recursos, ya no puedo costear las hemodiálisis privadas. Necesito hacerlo en el sistema público.”

En la colonia España, donde un familiar le da posada, Migdalia pasa las horas recuperándose de cada tratamiento. Su cuerpo está débil, pero su espíritu no. “Quiero volver a ser esa mujer trabajadora que luchaba por mi familia. Quiero tener la vida saludable que antes tenía”, dice con lágrimas en los ojos.

Su enfermedad no solo ha deteriorado su salud, sino también su estabilidad emocional y económica. A pesar de ello, mantiene la esperanza de recibir una respuesta del mandatario. “Señor presidente Nayib Bukele, quiero hacerle un llamado, que conozca mi caso. Le pido de todo corazón que me ayude, que esta noticia pueda llegar hasta usted. Que sea Dios quien bendiga su vida”, expresa con fe.

Migdalia es madre de un niño de 12 años y esposa. Sueña con volver a trabajar, con no depender de nadie, con vivir. Pero su tiempo corre y cada día sin tratamiento es un riesgo. “Esta enfermedad es dura. Solo con la ayuda de Dios uno puede seguir adelante”, dice, mientras sostiene entre sus manos los recibos de cada sesión.

Su esperanza ahora es doble: que aparezca un donante compatible y que el Estado pueda cubrir los costos de su tratamiento y del trasplante que necesita para sobrevivir.

Quienes deseen ayudar a Migdalia pueden hacerlo a través de la cuenta de ahorro 003510827907 o comunicándose al teléfono 6686-4338.

“Yo quiero volver a ser la mujer que era”, repite Migdalia. Y en su voz, más que súplica, hay una promesa de vida.

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