El fenómeno, visible desde todo el país, coincidió con el perigeo lunar, lo que aumentó su brillo y tamaño aparente.
EL SALVADOR.- La noche de este jueves 4 de diciembre, El Salvador disfrutó de un espectáculo astronómico que no volverá a repetirse en casi dos décadas: la superluna conocida como la Luna Fría, la última luna llena del año en el hemisferio norte.
Desde cualquier punto del país, la imponente Luna se mostró más brillante y ligeramente más grande de lo habitual, debido a que coincidió con su paso por el perigeo, el punto más cercano a la Tierra en su órbita. Este fenómeno le permitió brillar hasta un 15 % más, creando un contraste impresionante con las luces urbanas y los paisajes montañosos.
Puntos como la carretera a Comasagua, el antiguo Teleférico de San Jacinto y diversas zonas turísticas fueron algunos de los escenarios donde salvadoreños y visitantes se detuvieron para admirar el espectáculo celeste, que convirtió al cielo nocturno en un mirador natural.
La Luna Fría recibe su nombre tradicional por marcar el inicio de las noches más frías en el hemisferio norte. En esta ocasión, su combinación con una de las trayectorias más altas del año la hizo aún más visible y fotogénica, sin necesidad de telescopios ni equipo especializado.
El evento marca el cierre simbólico del calendario astronómico de 2025 y quedará en la memoria de quienes lo contemplaron, ya que no volverá a repetirse hasta 2042, cuando nuevamente el satélite natural de la Tierra regrese con un brillo excepcional al cielo salvadoreño.
Con información de la Secretaría de Prensa de la Presidencia.