Los habitantes de la colonia San Carlos, ubicada al surponiente de la Ciudad Morena, experimentan un ambiente de total libertad y tranquilidad tras desarticularse los grupos de pandillas que controlaban la zona. El nuevo clima de seguridad, impulsado por las políticas públicas del Gobierno del presidente Nayib Bukele, ha motivado incluso el retorno de salvadoreños en el exterior que eligieron esta comunidad para su retiro.
Por años, este sector estuvo catalogado como zona roja debido a los constantes enfrentamientos armados, homicidios y la imposición de fronteras imaginarias que impedían el libre tránsito de jóvenes y personas ajenas al lugar. En la actualidad, residentes de colonias vecinas como Altos del Palmar confirman que ingresan de forma diaria a abastecerse de insumos sin sufrir ningún tipo de amenazas o asedios.
La transformación social también impactó positivamente al centro educativo de la localidad, donde la deserción escolar provocada por la violencia comunitaria quedó en el pasado. Docentes de la institución explicaron que hoy trabajan con absoluta libertad, lo que ha permitido un incremento significativo en la matrícula de estudiantes procedentes de comunidades que antes tenían prohibido el acceso.
Finalmente, la eliminación del control delincuencial abrió las puertas al desarrollo económico interno mediante el surgimiento de variados emprendimientos familiares y agencias distribuidoras de productos de consumo diario. Los comerciantes locales enfatizaron que en el pasado era imposible dinamizar la economía de sus hogares, pero que ahora logran invertir, trabajar y caminar con total tranquilidad a cualquier hora de la noche.