Ángel Jiménez, originario de Chinameca, falleció luego de ser embestido por un vehículo en Fairfax. Su familia pide apoyo para repatriar sus restos a El Salvador.
ESTADOS UNIDOS.- La madrugada del martes 26 de mayo terminó en tragedia para la familia de Ángel Jiménez, un salvadoreño originario del municipio de Chinameca, departamento de San Miguel, quien perdió la vida tras ser atropellado en el condado de Fairfax, Virginia, Estados Unidos.
El fatal accidente ocurrió alrededor de las 3:00 de la mañana en la intersección de Arlington Boulevard y Patrick Henry Drive, en la concurrida zona comercial de Seven Corners. Según reportes de las autoridades, Ángel caminaba por el sector cuando fue embestido violentamente por un automóvil sedán blanco.
El fuerte impacto lanzó a la víctima contra el pavimento, dejándolo gravemente herido a un costado de la carretera. Sin embargo, lo que más ha indignado a familiares y comunidad es que el conductor responsable huyó de la escena sin detenerse a auxiliarlo.
Minutos después, agentes del Departamento de Policía del Condado de Fairfax llegaron al lugar tras recibir reportes del accidente. Paramédicos estabilizaron a Ángel y lo trasladaron de emergencia a un hospital cercano, pero debido a la gravedad de las lesiones, los médicos confirmaron su fallecimiento poco tiempo después.
Actualmente, detectives de la Unidad de Reconstrucción de Accidentes mantienen una investigación para esclarecer lo ocurrido y localizar al conductor prófugo. Las primeras indagaciones apuntan a que el cruce peatonal pudo haberse realizado con la luz semafórica en contra, aunque las autoridades recalcaron que esto no justifica la fuga ni la omisión de socorro por parte del automovilista.
La muerte de Ángel Jiménez se convirtió en la quinta víctima peatonal mortal registrada en lo que va del 2026 en el condado de Fairfax, una cifra que vuelve a encender las alertas sobre los peligros que enfrentan los peatones en las grandes avenidas estadounidenses.
Mientras tanto, en Chinameca y entre la comunidad salvadoreña en el exterior, familiares y amigos lamentan profundamente su partida. La familia enfrenta ahora el dolor de la pérdida y los elevados costos de los servicios funerarios y la repatriación hacia El Salvador.
A través de redes sociales y plataformas digitales, sus seres queridos han solicitado apoyo económico para cumplir el deseo de Ángel: descansar eternamente en su tierra natal, rodeado de su familia y su pueblo.
Con información de medios internacionales