Los narcocultivos aumentaron un 3,5 % en Colombia durante 2024 en comparación con el año anterior, según el informe anual de Naciones Unidas publicado este jueves. El incremento se registra en el país que produce más cocaína en el mundo y ocurre en un contexto marcado por el fortalecimiento de los grupos ilegales financiados principalmente por el narcotráfico.
De acuerdo con el documento, elaborado conjuntamente por Naciones Unidas y el Ministerio de Justicia de Colombia, en 2024 se identificaron 261.000 hectáreas cultivadas con hoja de coca, materia prima utilizada para la producción de cocaína. En 2023, la cifra alcanzó las 253.000 hectáreas.
El informe señala que el aumento de los cultivos coincide con un mayor poder de los grupos armados ilegales, que se financian mediante actividades relacionadas con el narcotráfico y mantienen presencia en diversas zonas del país.
Durante su mandato, el presidente saliente Gustavo Petro intentó negociar acuerdos de paz con grupos vinculados al narcotráfico. Sin embargo, según expertos citados en el contexto del informe, estas organizaciones aprovecharon los diálogos para ampliar su control territorial y fortalecer sus estructuras.
El documento también revela una mayor tecnificación en las redes de producción de cocaína. Un análisis realizado por la Policía sobre muestras decomisadas en puntos de fabricación determinó que la droga presenta una pureza promedio superior al 92 % antes de ingresar a la cadena de tráfico.
Asimismo, el informe identifica una nueva modalidad utilizada por las organizaciones criminales, consistente en la exportación de subproductos como la pasta base de cocaína para que el refinamiento final se realice directamente en los países de destino.
La publicación no incluyó la cifra de producción de cocaína debido a desacuerdos entre el gobierno colombiano y Naciones Unidas. Ambas partes acordaron revisar la metodología empleada antes de divulgar ese indicador.
Luego de que Estados Unidos retirara a Colombia la certificación de país aliado en la lucha contra las drogas el año pasado, Gustavo Petro cuestionó la medición realizada por el organismo internacional y aseguró que los cálculos eran incorrectos.
El informe también detalla que más del 53 % de las áreas cultivadas con coca se encuentran en zonas remotas habitadas por comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes, así como dentro de parques naturales.
Los narcocultivos y la producción de cocaína figuran entre los principales desafíos que enfrentará el presidente electo Abelardo de la Espriella, quien ha prometido fumigar los sembradíos con apoyo de Estados Unidos.