Escocia inició con victoria su regreso a la Copa del Mundo tras varias décadas de ausencia al imponerse por la mínima diferencia a Haití, en un encuentro correspondiente al Grupo C.
El combinado haitiano mostró una propuesta competitiva durante varios pasajes del partido y logró complicar a los escoceses, manteniéndose cerca de conseguir el empate. Sin embargo, la selección europea logró marcar diferencias gracias a una propuesta más técnica y ordenada.
Jugadores como Andy Robertson y Scott McTominay lideraron el juego de Escocia, mientras que Che Adams se convirtió en una referencia constante en el ataque. La anotación que definió el encuentro llegó al minuto 28, cuando John McGinn sacó un potente disparo desde las inmediaciones del área. El balón fue desviado por un defensor haitiano, lo que terminó descolocando al guardameta Johnny Placide.
Tras el gol, Haití intentó reaccionar y buscó generar peligro principalmente por las bandas, aprovechando la velocidad de sus jugadores. No obstante, la falta de efectividad en la definición impidió que pudiera igualar el marcador.
Con este resultado, Escocia se coloca en el liderato del Grupo C, beneficiada además por el empate registrado entre Brasil y Marruecos en el otro encuentro de la jornada.