Maestros afiliados a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) protagonizaron ayer martes una protesta en el Paseo de la Reforma, en Ciudad de México, donde derribaron e incendiaron elementos de una exposición alusiva al Mundial de fútbol que se celebrará en nueve días.
La manifestación fue convocada por un grupo disidente del sindicato de educación como parte de sus acciones para exigir mejoras salariales y la derogación de una ley de pensiones. La CNTE ha advertido sobre la posibilidad de realizar movilizaciones masivas durante la inauguración del torneo.
Las estructuras afectadas eran estatuas de aproximadamente cinco metros de altura que representaban a futbolistas de los países participantes y formaban parte de una exhibición instalada en una de las principales avenidas de la capital mexicana. Los manifestantes utilizaron cuerdas para derribarlas, retiraron sus uniformes y posteriormente los incendiaron.
Durante la protesta, los maestros realizaron pintas sobre algunas de las figuras con mensajes relacionados con sus demandas. Entre las estatuas derribadas se encontraban las que representaban a Bélgica, Francia y España, mientras que una figura con el uniforme de México permaneció en pie.
La jornada se produjo un día después de que una marcha de la CNTE fuera dispersada con gases lacrimógenos cerca del Zócalo, donde se prevé la instalación de un espacio para aficionados del Mundial. Hasta el martes, la policía mantenía bloqueados los accesos a la plaza mediante barreras metálicas.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, hizo un llamado a que las manifestaciones se desarrollen de manera pacífica. Por su parte, el gobierno exhortó a los manifestantes a retomar el diálogo.
Los manifestantes también bloquearon carriles del Paseo de la Reforma, lo que generó afectaciones al tránsito vehicular en la capital mexicana. Según lo observado en el lugar, la policía no había intervenido para contener las acciones de los manifestantes.