La Azul playera femenina marcó un amargo debut en la cuarta edición de la Beach Soccer Cup: cayó 3-1 en penaltis tras empatar 2-2 con México en el tiempo regular y el extra y se pierde el primer hilo de la esperanza por revalidar el título en la arena salvadoreña.
Cuando el cronómetro se comió los primeros 12 minutos la pizarra reflejaba un 2-1 favorable a México. Era un marcador real, pero engañoso por el fútbol desplegado por la Azul playera, pero severamente castigada por errores puntuales.
Un robo de Paola Calderón en el segundo minuto de juego hizo famosa a Fátima Pérez con el 0-1, pero el festejo sobre la arena y en las gradas fue efímero ya que en el mismo minuto, Daniela Rivera, producto de una mala entrega le sirvió un bombón a Dennise Cruz que no desaprovechó el regalo y puso el 1-1.
Salpicadas en su orgullo las cuscatlecas se volcaron en ofensiva, pero desajustaron tuercas atrás y en un descuido Dennise Cruz apareció nuevamente, está vez de cabeza, para decretar el 2-1 con el que llegaron a la primera pausa.
En ese lapso las aztecas vieron apedreada la cabaña, pero se encomendaron a los reflejos de la portero Natalia Cano que fue un muro de cemento y no cedió ni a golpe de almádana.
Sin embargo, para inyectar un poco de tranquilidad y paciencia a la armada de Elías Ramírez, Paola Calderón desde el saque de arranque del segundo período convirtió el 2-2 y así se fueron al segundo al descanso, con Cano como héroe una vez más.
El tercer episodio se fue como jabón entre las manos a las salvadoreñas: se las comió la ansiedad y debieron ir a los tres minutos del tiempo agregado y ni ahí lograron solventar.
En la tanta de los penaltis, Cano firmó su gran noche y desdibujó a las tiradoras salvadoreñas que erráticas solo pudieron celebrar un gol de Katherine Turcios que valió para el 3-1 desde la zona de castigo