En enero de 2025, los bancos salvadoreños reportaron un crecimiento significativo tanto en su cartera de créditos como en los depósitos, según el informe publicado por la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa). La cartera de créditos alcanzó los $17,585.5 millones, lo que representa un aumento interanual de 5.7%, es decir, un incremento de $945.1 millones respecto al mismo mes del año anterior. Comparado con diciembre de 2024, la cartera también creció 0.5% ($86.6 millones).
Los créditos al consumo siguen siendo los más demandados, alcanzando el 32.9% del total de los préstamos, lo que equivale a $5,781.1 millones. Sin embargo, las instituciones bancarias también están jugando un papel crucial en el apoyo al sector productivo del país. En particular, el sector comercio destaca como el mayor receptor de crédito, con $2,806.3 millones (16% de la cartera total), lo que representa un crecimiento del 8.9% en comparación con el año anterior. También se registraron aumentos en sectores clave como industria (1.5%) y servicios (8.7%).
El sector que mostró el crecimiento más notable fue el de la construcción, con un 19.2% de aumento interanual ($170.5 millones). Este crecimiento está relacionado con la expansión de proyectos inmobiliarios, especialmente en el área metropolitana de San Salvador, donde se están ejecutando diversas edificaciones de gran volumen. La Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco) prevé una inversión de entre $2,500 y $2,600 millones para este año, lo que representa un crecimiento superior al 8% respecto a 2024.
Por otro lado, los depósitos bancarios también registraron cifras positivas, alcanzando los $19,086.1 millones, lo que representa un crecimiento interanual de 9.6% y un aumento de $1,669.9 millones en comparación con el año anterior. Los depósitos a la vista lideran el crecimiento, con $11,684.8 millones, mientras que los depósitos a plazo también mostraron un incremento del 8.9%.
Este panorama refleja una confianza creciente de los salvadoreños en la estabilidad de su sistema financiero, con un claro interés por inversiones a largo plazo que generen rendimientos superiores. Las instituciones financieras han aprovechado esta tendencia, ofreciendo productos con mayores tasas de interés para los depósitos a más largo plazo.
En resumen, tanto los créditos como los depósitos bancarios en El Salvador muestran un panorama favorable, con un claro impulso al sector productivo y una creciente confianza de los ciudadanos en la economía del país.
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