El Salvador ha dado un paso significativo hacia la estabilidad económica tras la aprobación del Fondo Monetario Internacional (FMI) de un programa de financiamiento por $1,400 millones. Este programa, que se ejecutará durante 40 meses bajo el mecanismo de Servicio Ampliado (SAF), se traduce en un desembolso inmediato de aproximadamente $113 millones para el país centroamericano. Según Fitch Ratings, esta medida aliviará las restricciones de financiamiento y facilitará la consolidación fiscal, disminuyendo las necesidades de financiamiento a corto plazo.
Se prevé que este convenio no solo beneficie a El Salvador directamente, sino que también catalice financiamiento adicional de organismos multilaterales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, y otros, alcanzando un paquete total de más de $3,500 millones durante la vigencia del programa. Fitch Ratings ha mejorado la calificación crediticia de El Salvador a B-, con una perspectiva estable, destacando que la combinación de este financiamiento y un déficit de cuenta corriente manejable fortalecerá las reservas del banco central.
El programa tiene como objetivo mejorar la sostenibilidad fiscal, elevando el saldo primario del sector público en aproximadamente 3.5 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) en un plazo de tres años. De acuerdo con Fitch, el presupuesto de 2025 ya contempla medidas para un ajuste inicial de 1.5 puntos porcentuales, lo que podría resultar en un superávit primario del 1.2 % del PIB para ese año.
Con el respaldo del SAF, se espera que el sistema bancario del país aumente su colchón de liquidez, lo que contribuirá a la estabilidad financiera en los próximos años.
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