El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la prórroga de la tregua tras reuniones en Washington, en medio de nuevos ataques atribuidos a Hizbulá.
ESTADOS UNIDOS.- El alto el fuego entre Israel y Líbano fue extendido por tres semanas adicionales, según anunció este jueves el presidente estadounidense, Donald Trump, tras sostener reuniones con representantes de ambos países en la Casa Blanca.
El mandatario informó que la decisión se tomó luego de un encuentro con los embajadores Yechiel Leiter y Nada Hamadeh, como parte de los esfuerzos para avanzar en las negociaciones. “La reunión fue un gran éxito” y “Estados Unidos colaborará con el Líbano para ayudarlo a protegerse de Hizbulá”, afirmó Trump.
Además, expresó su intención de recibir próximamente en Washington al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y al presidente libanés, Joseph Aoun, para continuar el diálogo.
Durante una conferencia en el Despacho Oval, Trump aseguró que “existe una gran posibilidad” de alcanzar un acuerdo de paz duradero, aunque reiteró que Israel “debe defenderse”, señalando que espera que lo haga “con cuidado y quirúrgicamente”.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, destacó que la mediación estadounidense “hizo posible” la extensión de la tregua y se mostró optimista sobre un eventual acuerdo definitivo.
Sin embargo, la violencia persiste en la región. El grupo chií Hezbolá anunció nuevos ataques contra el norte de Israel, que, según el Ejército israelí, fueron interceptados. El grupo justificó las ofensivas como respuesta a presuntas violaciones del alto el fuego por parte de Israel.
De acuerdo con reportes oficiales, al menos tres personas murieron y dos resultaron heridas en bombardeos israelíes en territorio libanés, mientras que autoridades locales han contabilizado más de 220 violaciones del acuerdo en pocos días, incluyendo ataques de artillería y bombardeos.
El conflicto se intensificó tras la participación de Hizbulá en apoyo a Irán, en respuesta a operaciones conjuntas de Estados Unidos e Israel. La escalada ha dejado más de 2,200 muertos y miles de heridos en apenas siete semanas, evidenciando la fragilidad del actual alto el fuego.
EFE