El gobierno de Honduras prohibió el ingreso de más de 1,900 paquetes escolares destinados a niños salvadoreños residentes en la zona fronteriza de Nahuaterique. La negativa de entrada fue ejecutada de forma imprevista por las autoridades aduaneras en el paso fronterizo de Pasamono, al norte de Morazán.
La ministra de Educación de El Salvador, Karla Trigueros, quien lideraba personalmente la caravana de ayuda, confirmó el bloqueo y lamentó tener que retirar los camiones por respeto a las indicaciones locales. El material educativo formaba parte del mandato del presidente Nayib Bukele para beneficiar a todos los estudiantes del sistema público, incluidos los de doble nacionalidad.
La decisión hondureña desató fuertes protestas, tristeza e indignación entre los maestros y padres de familia de comunidades como el caserío Los Patios 2, quienes esperaban el cargamento desde tempranas horas. Docentes locales criticaron que las autoridades del país vecino pongan trabas burocráticas en lugar de facilitar la asistencia para las escuelas rurales.
Afectados de la zona de los exbolsones denunciaron que Honduras incumple los tratados binacionales vigentes que facultan a El Salvador a proveer apoyo social a los pobladores del sector. Asimismo, hicieron un llamado urgente a deponer el egoísmo político para no vulnerar el derecho a la educación de la infancia fronteriza.