La culminación del Doctorado en Educación e Innovación por parte de la Vicerrectora de la Universidad Autónoma de Santa Ana refleja el compromiso institucional con la formación continua, la innovación docente y la excelencia académica.
El aprendizaje permanente también forma parte del liderazgo universitario. En la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA), la reciente culminación del Doctorado en Educación e Innovación por parte de su Vicerrectora. PhD. Patricia Molina de Núñez, evidencia cómo la formación académica avanzada se convierte en una herramienta para fortalecer la gestión institucional y proyectar nuevos estándares educativos.
Formación que nace como meta personal y se vuelve institucional
El doctorado inició en el año 2023 en la Universidad de Investigación e Innovación de México, como un objetivo personal, pero pronto se transformó en un proyecto alineado con el crecimiento académico de la universidad.
“Inició como una meta personal, algo que siempre había querido estudiar y no se me había dado. Me decidí a hacerlo pensando en cómo aportar a la parte académica”, explicó la Vicerrectora.
El programa estuvo orientado a la profesionalización docente y a la innovación en el aula universitaria, permitiéndole compartir conocimientos y experiencias con el profesorado durante todo el proceso formativo.
“A través de los módulos yo podía ir compartiendo con los docentes temáticas y conferencias, porque va orientado a cómo innovar el aula”.
El proceso culminó con la defensa doctoral, obteniendo una de las más altas distinciones de esa casa de estudio aprobada con mención honorífica: MAGNA CUM LAUDE, reconocimiento otorgado a estudiantes con desempeño sobresaliente.
Innovar desde quienes enseñan
La investigación doctoral se centró en el diseño de un Programa de Formación continua para el Desarrollo y la Enseñanza de Habilidades Blandas en profesores universitarios de UNASA.
“Primero debemos fortalecer esas competencias en los docentes, porque ellos son quienes transmiten conocimientos y moldean estas habilidades en los estudiantes”.
El programa aborda competencias como pensamiento crítico, liderazgo, trabajo en equipo y resolución de problemas, habilidades cada vez más demandadas por el entorno profesional actual.
“Hoy las instituciones empleadoras no solo exigen habilidades técnicas. Necesitan profesionales integrales”.
La propuesta incorpora uso de metodologías activas como: Aprendizaje basado en proyectos, gamificación, estudios de caso, aprendizaje colaborativo, y aprendizaje basado en la resolución de problemas.
Formación continua como cultura institucional
El proceso doctoral también refleja el impacto del acompañamiento impulsado por el Comité de Desarrollo Profesional, que promueve oportunidades de capacitación y actualización permanente para el personal universitario.
“Los doctorados son bastante costosos. Contar con apoyo económico y gestiones institucionales es muy importante para poder estudiar”.
La Vicerrectora subrayó que estos procesos implican disciplina y sacrificio personal, pero constituyen una inversión directa en la calidad educativa.
“Implica madrugadas, dejar fines de semana, reorganizar la familia, pero al final todo viene a abonar a la institución”.
Del logro académico a la acción universitaria
El programa desarrollado será entregado oficialmente a UNASA para su implementación institucional, con la proyección de convertirse en un diplomado de formación continua desde el área de posgrados.
“La idea es que sea un programa continuo. No es recibir una capacitación una vez y ya. Debe tener seguimiento, evaluación y resultados en el aula”.
La propuesta incluye monitoreo permanente, indicadores de impacto y evaluación 360°, orientados a garantizar mejoras sostenidas en la práctica docente.
Elevar estándares para proyectar el futuro
La culminación del doctorado representa además un avance en la profesionalización académica institucional.
“Esto eleva la calidad porque demuestra que los profesionales dentro de la institución están innovando y capacitándose”.
Actualmente, la Vicerrectora también desarrolla un segundo Doctorado en Gestión de la Educación Superior, con el apoyo del Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología, y UNASA, enfocado en fortalecer la gestión universitaria y promover cambios estructurales en las instituciones de educación superior.
Aprender como decisión personal y compromiso colectivo
Más allá del conocimiento académico, el mensaje es una invitación a romper barreras personales.
“A veces pensamos que nunca vamos a poder estudiar un doctorado por cualquier motivo o circunstancia pero sólo se debe perder el miedo, sacrificarse un poco y con ayuda de Dios, constancia y amor en lo que hacemos todos podemos lograrlo”, expresó.
“No debemos ponernos obstáculos nosotros mismos. Todos podemos alcanzar los sueños que anhelamos”, destacó PhD. Patricia Molina de Núñez, Vicerrectora de UNASA.
La Escuela de Diseño Gráfico Multimedia de la Universidad Autónoma de Santa Ana, UNASA se prepara para las “Huevolimpiadas 2026”, una actividad académica de la cátedra de empaques y envases que combina creatividad, técnica y resistencia en un reto poco convencional.
La información se dio a conocer a través de una conferencia de prensa, cuenta con el apoyo de los estudiantes de Periodismo Digital de la Escuela de Comunicaciones, El evento se llevará a cabo el próximo 6 de mayo..
En esta edición, un total de siete parejas de estudiantes pondrán a prueba sus diseños en la fachada del edificio administrativo, donde cada equipo presentará un empaque desarrollado para proteger huevos durante una caída.
La actividad forma parte del proceso formativo de los estudiantes, quienes deben diseñar no solo la estructura del empaque, sino también su propuesta gráfica y conceptual. Esto implica tomar decisiones sobre materiales, distribución del peso, resistencia y estética, integrando conocimientos adquiridos a lo largo de la carrera.
De acuerdo con el docente de la cátedra, el licenciado Guillermo Ayala, este tipo de dinámicas permite a los estudiantes aplicar conocimientos de distintas áreas en un entorno práctico. “En medio del proceso, los estudiantes no siempre son conscientes de la cantidad de conocimientos que están utilizando. Hay prueba y error, experimentación y decisiones técnicas que van más allá del aula”, explicó.
Experiencias de años anteriores destacan que el reto no se limita a la funcionalidad. Muchos equipos buscan innovar en sus propuestas, equilibrando la resistencia del empaque con elementos visuales que les permitan destacar durante la actividad.
Para los participantes de este año, el desafío también implica adaptarse a nuevas condiciones, como el armado del empaque en el lugar del evento, lo que añade un nivel adicional de complejidad al proceso.
Además del componente académico, las Huevolimpiadas se han consolidado como un espacio que promueve la creatividad, el trabajo en equipo y la experimentación, convirtiéndose en una de las actividades más esperadas dentro de la formación en diseño gráfico.
c)| Escrito por William Sagastume, fotografía: AdrianaPeñate.Edición: El Cénit.
Intercambios con especialistas de Estados Unidos y una pasantía en California marcan una nueva etapa en la formación práctica de estudiantes de UNASA.
La posibilidad de participar en cirugías reales, observar procedimientos especializados y convivir con profesionales internacionales forma parte de la experiencia que estudiantes de odontología están integrando a su formación académica.
A través de un programa de cooperación internacional, la Universidad Autónoma de Santa Ana, UNASA ha fortalecido sus vínculos con especialistas en implantología dental, permitiendo que estudiantes se involucren directamente en prácticas clínicas junto a médicos provenientes de ITC Dental Seminars.
“Somos una institución de educación continua con sede en California, especializada en implantes dentales y cirugías regenerativas, y gracias a la alianza con UNASA hemos logrado rehabilitar a más de 200 pacientes en El Salvador, con una tasa de éxito cercana al 100%, creando nuevas sonrisas y ampliando el acceso a tratamientos de alta calidad en la región”, afirmó el doctor Iván Casabianca, director de ITC Seminars.
El programa no solo permite la observación, sino también la participación activa, “Esta alianza representa una oportunidad invaluable para nuestros estudiantes de la Escuela de Odontología, ya que les permite formarse con tecnología de vanguardia y participar en procedimientos reales que fortalecen sus competencias profesionales, al tiempo que desarrollan un compromiso social al impactar positivamente en la salud bucal de la población salvadoreña”, destacó la decana de Ciencias de la Salud, máster Karla de García.
José M. Hernández, presidente del Comité de Relaciones Internacionales de la universidad, explicó que como parte de esta expansión, este año se incorpora una nueva fase: una pasantía experiencial en Anaheim, California. Trece participantes, entre estudiantes y docentes, viajarán durante diez días para asistir a conferencias internacionales y realizar prácticas en clínicas privadas con permisos gestionados por la organización.
Además destacó la importancia de la actividad, “Nuestros estudiantes están haciendo shadowing y ayudan a los médicos cuando están realizando implantes a través del programa de ITC Dental Seminars”.
Para quienes ya han vivido la experiencia, el impacto va más allá del aprendizaje técnico. María Celeste González Calderón, estudiante de séptimo año de odontología, ha participado en cuatro ocasiones. “Es una experiencia bastante bonita la que hemos vivido asistiendo a las cirugías con los doctores que nos acompañan”.
También destacó el intercambio cultural como parte del proceso formativo. “Hemos tenido doctores de muchos países y es bastante satisfactorio conocer los procedimientos y los beneficios que tienen los pacientes”, explicó.
Desde la perspectiva académica, la estudiante considera que estas oportunidades marcan una diferencia en su desarrollo profesional. “No todos los estudiantes tienen este tipo de oportunidad, he aprendido a evaluar pacientes y a tener un criterio más avanzado”, afirmó.
Este tipo de programas introduce a los futuros profesionales en entornos reales antes de su ejercicio formal, ampliando su visión sobre la práctica odontológica y el alcance de la especialización.
Actividades deportivas, clases grupales y dinámicas recreativas reunieron a estudiantes en una jornada enfocada en el bienestar físico y mental dentro del campus.
Una jornada de actividad física, música y convivencia marcó el primer aniversario del Wellness Center de la Universidad Autónoma de Santa Ana, UNASA un espacio que en su primer año se ha consolidado como punto de encuentro para los estudiantes.
La celebración reunió a estudiantes y comunidad educativa en torno a clases de pilates mat, baile, karaoke, retos fitness y encuentros deportivos, además de rifas y degustaciones. Desde tempranas horas, el ambiente estuvo marcado por la participación activa y el interés por integrar hábitos saludables a la rutina académica.
Máster Aracely Aguirre, jefa del Departamento de Proyección Social y Extensión Universitaria, destacó que el espacio nació como una alternativa para equilibrar la carga académica con el cuidado personal. “Este día estamos celebrando un año de estar poniendo al servicio de todos los estudiantes bienestar en salud. Aquí pueden encontrar opciones para ejercitarse y mejorar su salud física y mental”, señaló.
En el mismo sentido, explicó que el centro ofrece distintas modalidades como gimnasio, pilates y clases de baile, lo que permite a los estudiantes encontrar alternativas accesibles según sus intereses y horarios.
Desde el área deportiva, el licenciado Bryan Mejía, Coordinador de Deportes, subrayó el crecimiento del proyecto durante su primer año. “Es bastante gratificante cumplir un año. Hemos crecido y se ha visto un gran impacto a nivel estudiantil”, afirmó.
También detalló que el espacio incluye servicios gratuitos como gimnasio y pilates mat, así como opciones con beneficios para estudiantes, además de torneos deportivos que mantienen la participación constante dentro del campus.
Para quienes participaron en la jornada, el evento representó una pausa dentro de la rutina académica. Adriana Peñate, estudiante asistente, describió la experiencia como “un momento de recreación, alegría y emoción”, destacando el valor de este tipo de actividades dentro de la vida universitaria.
Más allá de la celebración, el aniversario reflejó cómo estos espacios comienzan a formar parte de la experiencia estudiantil, donde el bienestar físico y mental se vuelve tan necesario como la formación en el aula.
La jornada busca completar esquemas de inmunización y reducir riesgos de contagio en futuros entornos clínicos.
La preparación de estudiantes de Ciencias de la Salud para su ingreso a prácticas hospitalarias en 2027 incluyó una nueva jornada de vacunación enfocada en la prevención de enfermedades.
La actividad correspondió a la segunda jornada impulsada por Bienestar Estudiantil de la Universidad Autónoma de Santa Ana, UNASA dirigida a alumnos que próximamente estarán expuestos a entornos clínicos. Durante la jornada se aplicaron vacunas contra Hepatitis B, primera y segunda dosis y Tétanos y Difteria.
Desde la organización se destacó la importancia de contar con un esquema completo de vacunación antes del ingreso a hospitales, debido a los riesgos de exposición a enfermedades. “Es importante tener el esquema de vacunación completo, puesto que ellos están próximos a su ingreso a prácticas hospitalaraias”, señaló la licenciada Josselyn Campos, especialista educadora del CAP de Bienestar Estudiantil.
La jornada también buscó acercar los servicios de salud a la comunidad estudiantil, facilitando el acceso sin necesidad de trasladarse a unidades externas, debido al apoyo de laUnidad de Salud Santa Lucía. Para los estudiantes, esta medida representa una ventaja en tiempo y organización.
Mauricio Díaz, estudiante de fisioterapia, explicó que la vacunación es clave para evitar contagios durante las prácticas. “La importancia es para que cuando realicemos nuestras prácticas en clínicas, no nos contagiemos de nada”, comentó.
En la misma línea, Fátima Mejía, de la carrera de Medicina, valoró la accesibilidad del proceso. “Nos facilita porque podemos salir de clase o antes de una clase nos ponen la vacuna y ya estamos listos para entrar a la clínica”, afirmó.
Otros estudiantes coincidieron en que la inmunización no solo protege al personal en formación, sino también a los pacientes. “Nos va a ayudar a estar protegidos y así no solo protegemos a los pacientes sino que a nosotros mismos”, señaló Daniel Retirado.
La iniciativa forma parte de las acciones preventivas que acompañan la formación académica en áreas de salud, donde la exposición a agentes patógenos es constante desde las primeras experiencias hospitalarias.
Con este tipo de jornadas, la preparación de los futuros profesionales no solo se enfoca en el conocimiento clínico, sino también en las condiciones necesarias para ejercerlo de forma segura.
Una ponencia organizada por la Biblioteca Licenciado Carlos Alberto Saz, reunió a estudiantes y docentes en torno al vínculo entre el cuidado del planeta y el acceso al conocimiento.
Una jornada dedicada a pensar en el entorno y el papel del conocimiento marcó la conmemoración del Día Internacional de la Tierra y el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor en la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA).
La actividad fue organizada por la Biblioteca Licenciado Carlos Alberto Saz, desarrollando la ponencia titulada “Reflexiones sobre la conexión entre la humanidad y el planeta desde el estado medioambiental de Santa Ana”, impartida por máster Mildred Amparo Sandoval.
El encuentro reunió a estudiantes y personal académico en un espacio que combinó la reflexión ambiental con el valor de la lectura como herramienta de transformación social.
Durante la actividad, la jefa de biblioteca, Máster María Rocío Cubías, destacó el sentido de la conmemoración y la relación entre ambos temas.
“Fueron dos grandes celebraciones: el Día Internacional de la Madre Tierra y el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor; la finalidad es hacer un llamado a la conciencia y reflexionar sobre las buenas prácticas para cuidar el planeta”, expresó.
Además, subrayó el vínculo entre conocimiento y sostenibilidad:
“Los libros nos dan conocimiento, y la tierra nos permite seguir existiendo para escribir una nueva historia”.
La ponencia abordó el contexto ambiental local y la necesidad de trasladar la reflexión a acciones concretas desde la vida cotidiana, especialmente en espacios formativos como la universidad.
23 nuevos profesionales culminan una importante etapa formativa en UNASA.
La Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA), a través de su Dirección de Postgrados y la Coordinación de Cursos y Diplomados, celebró la ceremonia de graduación de los diplomados en Asistente Dental y Tecnología Digital y Docencia Superior e Innovación Educativa, reafirmando su compromiso con la formación especializada y el desarrollo profesional en el país.
En esta significativa ceremonia, 23 nuevos profesionales culminaron con éxito su proceso formativo, de los cuales 21 corresponden al área de asistencia dental y 2 al área de docencia superior, quienes demostraron esfuerzo, dedicación y compromiso a lo largo de su formación académica.
Durante el acto, se realizó un especial reconocimiento a la Escuela de Odontología de UNASA, destacando el liderazgo de su directora y el compromiso de sus docentes en el desarrollo e impartición del programa académico.
“Desde la Dirección de Postgrados, es un orgullo contribuir a la sociedad con la formación de 21 nuevos asistentes dentales y 2 profesionales preparados para la docencia superior. Este logro refleja nuestro compromiso con la calidad, la innovación y el fortalecimiento del talento humano para responder a las necesidades de nuestro entorno”, expresó máster Blanca Valdés, Coordinadora de Cursos y Diplomados de UNASA.
Asimismo, se otorgaron reconocimientos a aliados estratégicos como Imagen Dental 3D Santa Ana, en el marco de la alianza institucional, así como al destacado exalumno de Odontología, Dr. Juan Antonio Guzmán, por su trayectoria y aporte a la comunidad odontológica de Santa Ana.
La actividad contó con la participación de autoridades académicas, docentes, familiares e invitados especiales, quienes celebraron este importante logro que marca el inicio de una nueva etapa profesional para los graduados.
UNASA continúa fortaleciendo su oferta académica en educación, promoviendo la excelencia, la innovación y la formación de profesionales altamente capacitados en diversas áreas del conocimiento.
Once poetas de cuatro países participaron en la jornada final del XI Festival Internacional de Arte y Literatura de Santa Ana.
El último día del festival no fue una despedida. Fue un abrazo colectivo. Una poeta colombiana habló de montañas que vigilan sueños. Un cantante santaneco tocó rock en español. Estudiantes de un colegio cercano escucharon versos de México, Puerto Rico, Argentina y Colombia sentados en una biblioteca. Y al final, quedaron promesas de volver.
Así cerró este viernes 24 de abril el XI Festival Internacional de Arte y Literatura de Santa Ana de UNASA, una semana que comenzó en fundaciones, pasó por un centro escolar en Atiquizaya, se tomó el campus universitario el jueves con nueve talleres simultáneos y culminó en dos espacios simbólicos de la ciudad: la Biblioteca Pública David Granadino y el restaurante Expresión Cultural.
La jornada final reunió a once poetas de cuatro países, según detalló el licenciado Milton Martínez, director de la Biblioteca Pública David Granadino del Ministerio de Cultura en Santa Ana. “Es importante porque ellos vienen a dar su granito de arena a poder establecer parte de lo que es la identidad, la parte de la cultura. Esto realmente es una fiesta entre los hermanos de Latinoamérica que ahora se unen con nosotros acá en Santa Ana”, expresó.
Para Martínez, la alianza con UNASA no es nueva. “Ya tenemos experiencia. El año pasado tuvimos el privilegio de recibir a 11 poetas de 8 nacionalidades”, recordó. Y valoró que el festival haya crecido hasta involucrar a otros espacios. “Hoy estamos aquí en nuestro recinto cultural, y así habrán otras instituciones que están disfrutando de este festival”.
Máster Celeste Herrera, psicóloga y docente del Colegio Dominico Santo Tomás de Aquino, llevó a sus estudiantes a la jornada de cierre. Explicó por qué eventos como este son necesarios, especialmente para los jóvenes. “Últimamente están más inmersos en la tecnología, en las redes sociales, en el teléfono. Es muy importante que hayan este tipo de eventos para que puedan sensibilizarse y volver a tomar el amor por el arte, por la poesía, por la cultura”, dijo.
Sus alumnos ya han asistido a otras ediciones. “Ahorita ellos están encantados con ver a gente de otros países. Eso les da una oportunidad de soñar en grande”, agregó la psicóloga.
El cierre también tuvo música. Wilmer Linares, cantante y guitarrista santaneco de género rock en español, participó en la jornada. “Es muy importante el apoyo que brindan UNASA y la Biblioteca David Granadino para tener estas bonitas actividades que ayudan mucho al conocimiento de los jóvenes”, afirmó.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la voz de Piedad Carmenta Rojas Cortés, poeta oriunda de Bolívar, Valle del Cauca, Colombia. Describió su tierra con una imagen que atrapó la atención de los presentes: “Un lugar maravilloso donde las montañas vigilan nuestros sueños, donde los vientos despeinan ocasos, donde las aves nos cantan serenatas y las flores se visten de fiesta”.
Rojas Cortés, que se define como una mujer “inquieta por todas las artes” poesía, cine, cuentos, declamación, valoró el alcance del festival. “Para mí es uno de los grandes logros: llegar aquí a El Salvador, invitados por UNASA, una universidad con un gran reconocimiento donde realmente podemos sentir el abrazo y sentir que los estudiantes son personas tan bien ubicadas, tan bien organizadas para podernos escuchar”, relató.
Sobre lo que se lleva de regreso a Colombia, fue clara: “Primero que todo, el abrazo amable, la sonrisa de sus gentes, la amabilidad. Me llevo su gastronomía, los paisajes que son espectaculares y, ante todo, el conocimiento que el salvadoreño nos puede dar para llevar a nuestros países”.
La jornada cerró con un reconocimiento a los artistas y poetas participantes por su contribución durante la semana, en un acto que tuvo lugar en Expresión Cultural, Café y Restaurante.
Con esta actividad, el XI Festival Internacional de Arte y Literatura de Santa Ana puso fin a cinco días de encuentros, talleres, versos y canciones. La organización, a cargo del Departamento de Proyección Social de UNASA y liderada por Máster Aracely Aguirre, cumplió once años consecutivos llevando el arte a distintos rincones de la ciudad, los artistas se despidieron dejando una idea en el aire: volver.
Estudiantes de diferentes carreras UNASA participaron en talleres simultáneos con artistas internacionales durante el 11° Festival Internacional de Arte y Literatura de Santa Ana.
La poesía se volvió un juguete. La fotografía dejó de ser solo un botón que se presiona. Y la memoria de la infancia, una herramienta para sanar. Eso ocurrió este jueves 23 de abril en el campus de la Universidad Autónoma de Santa Ana, donde nueve talleres simultáneos reunieron a estudiantes de distintas carreras con artistas internacionales.
En el marco del XI Festival Internacional de Arte y Literatura de Santa Ana, la comunidad universitaria vivió una jornada de formación distinta a las habituales. No hubo exámenes ni calificaciones. En su lugar, los participantes aprendieron a observar, a versificar, a usar el cine comunitario como herramienta cultural y a convertir las emociones en poesía.
Clara Martínez, estudiante de segundo año de la Licenciatura en Comunicación Digital Multimedia, asistió al taller de fotografía. Salió con una mirada transformada. “Me di cuenta que la fotografía no solamente es presionar el botón y capturar la imagen, sino también capturar ese momento, capturar la emoción, la vitalidad y la humanidad que existe en todas las personas que salen en la foto”, contó. Para ella, la experiencia fue una sola palabra: “Artística”.
En otro salón, Franklin Franco, estudiante de doctorado en medicina, participó en el taller de Princesa Hernández, titulado “Poesía para soñar: botiquín de emergencia para el alma”. Lo que vivió allí lo marcó. “Aprendimos a sanar quizás recuerdos que teníamos cuando éramos pequeños”, relató. “También nos ayudó a tener más humanización a la hora de hablar con las personas, porque a veces nos expresamos y no sabemos si les podemos estar haciendo daño”.
Para Franco, formar a un profesional de la salud no es solo cuestión de técnica. “Cuando elegimos una carrera, estamos tratando con personas, no con cosas que no tienen vida”, afirmó. Y calificó la experiencia como “inolvidable”.
Uno de los invitados internacionales que generó expectativas fue Paco Rubín, poeta escénico proveniente de Puebla, México. Su propuesta se llama “ludoliteratura”: una apuesta donde la palabra juega y la gramática es parte del espectáculo. Trajo consigo su libro “Cubo Rubik’n”, descrito como “una poesía tridimensional, un juguete poético”.
“Me siento feliz. Son muchas emociones positivas”, dijo Rubín. “Llegar a un país siempre es emocionante, y más allá de llegar a El Salvador es llegar con gente cálida, con gente hospitalaria. Ha sido maravilloso. Los participantes de los talleres, el público, han sido muy entregados”.
Rubín no escatimó elogios para la universidad anfitriona. “Quiero felicitar a la universidad por esta gran labor que hace. 44 años de la universidad son el resultado de un compromiso, de una entrega, de pasión, y esto se ve reflejado en cada uno de los rincones”, expresó. Y confesó: “Me he sentido como en casa. No quiero que llegue el día de la partida”.
Los talleres se desarrollaron en diversos espacios del campus, desde salones de clase hasta el Wellness Center y la biblioteca. Temas como los arquetipos en el Caribe Hispano, el cuento en la literatura latinoamericana y el realismo poético de Salvador Díaz Mirón fueron abordados por talleristas de varias nacionalidades.
El festival, que comenzó el 20 de abril y se extiende hasta el viernes 24, ha llevado el arte a fundaciones de adultos mayores, centros escolares y ahora al corazón del campus. Para los estudiantes, la semana cierra con una lección que trasciende el aula: el arte no es un lujo, sino una forma de mirar, de sanar y de jugar.
Un aniversario universitario no solo mide el paso del tiempo, también evidencia el impacto que una institución ha tenido en generaciones enteras. Bajo esa premisa, la comunidad académica de la Universidad Autónoma de Santa Ana (UNASA) celebró sus 44 años de trayectoria, en un acto que reunió a autoridades, estudiantes, artistas internacionales y miembros fundadores de la institución.
La ceremonia se desarrolló en el campus universitario, en el marco del Décimo Primer Festival Internacional de Arte y Literatura de Santa Ana, integrando el componente cultural como parte esencial de la vida académica.
El rector, Ingeniero y Máster Sergio Ernesto Carranza Vega, abrió la conmemoración destacando que la historia universitaria ha sido posible gracias al compromiso sostenido de quienes han formado parte del proyecto educativo.
“Este barco tiene motor. Si no venimos con energía y entusiasmo, la dinámica se pierde. Durante 44 años hemos tenido buena voluntad, buenas ideas y personas comprometidas para cumplir expectativas y responder a la confianza de muchas familias”, expresó.
Durante su intervención, el rector enfatizó que el aniversario no representa un punto de llegada, sino una continuidad basada en valores cotidianos.
La jornada también permitió escuchar a distintas voces académicas que han acompañado el crecimiento institucional. La decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, Máster Karla López de García, señaló que el aniversario simboliza el resultado de décadas de trabajo colectivo orientado a la formación humana y profesional.
“Celebramos el compromiso y la responsabilidad social que ha permitido entregar a la sociedad jóvenes integrales capaces de aprovechar las oportunidades que la vida les presenta”, afirmó.
Desde la Facultad de Ciencias Sociales, el decano Licenciado David Alberto Núñez Hernández destacó el valor del recorrido histórico de la universidad.
“Son años de esfuerzo, pruebas superadas y experiencias que nos han fortalecido. Representa la satisfacción de aportar educación superior de calidad al país”, indicó.
Máster Aura Leonor García Juárez, integrante de la Asamblea de Gobernadores y colaboradora durante más de dos décadas, recordó la evolución universitaria desde una perspectiva personal.
“Siento un gozo en mi corazón al ver estos 44 años. Aquí formamos profesionales en distintas áreas, pero también entendimos que lo cultural y lo artístico deben caminar junto al conocimiento académico”, expresó.
La conmemoración incluyó presentaciones poéticas de invitados internacionales y espacios dedicados al intercambio cultural, bajo la apuesta universitaria por integrar ciencia, arte y pensamiento crítico dentro del proceso formativo.
Más allá de la celebración protocolaria, el aniversario evidenció la transformación constante de la educación superior frente a los cambios tecnológicos y sociales actuales. Autoridades académicas coincidieron en que el desafío continúa siendo adaptarse sin perder el sentido humano de la enseñanza.
A 44 años de su fundación, la universidad mantiene una dinámica marcada por la participación colectiva de estudiantes, docentes y autoridades, recordando que la historia institucional no se construye únicamente desde sus edificios, sino desde las personas que diariamente le dan movimiento.
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