Actividades deportivas, clases grupales y dinámicas recreativas reunieron a estudiantes en una jornada enfocada en el bienestar físico y mental dentro del campus.
Una jornada de actividad física, música y convivencia marcó el primer aniversario del Wellness Center de la Universidad Autónoma de Santa Ana, UNASA un espacio que en su primer año se ha consolidado como punto de encuentro para los estudiantes.
La celebración reunió a estudiantes y comunidad educativa en torno a clases de pilates mat, baile, karaoke, retos fitness y encuentros deportivos, además de rifas y degustaciones. Desde tempranas horas, el ambiente estuvo marcado por la participación activa y el interés por integrar hábitos saludables a la rutina académica.
Máster Aracely Aguirre, jefa del Departamento de Proyección Social y Extensión Universitaria, destacó que el espacio nació como una alternativa para equilibrar la carga académica con el cuidado personal.
“Este día estamos celebrando un año de estar poniendo al servicio de todos los estudiantes bienestar en salud. Aquí pueden encontrar opciones para ejercitarse y mejorar su salud física y mental”, señaló.
En el mismo sentido, explicó que el centro ofrece distintas modalidades como gimnasio, pilates y clases de baile, lo que permite a los estudiantes encontrar alternativas accesibles según sus intereses y horarios.



Desde el área deportiva, el licenciado Bryan Mejía, Coordinador de Deportes, subrayó el crecimiento del proyecto durante su primer año.
“Es bastante gratificante cumplir un año. Hemos crecido y se ha visto un gran impacto a nivel estudiantil”, afirmó.
También detalló que el espacio incluye servicios gratuitos como gimnasio y pilates mat, así como opciones con beneficios para estudiantes, además de torneos deportivos que mantienen la participación constante dentro del campus.
Para quienes participaron en la jornada, el evento representó una pausa dentro de la rutina académica. Adriana Peñate, estudiante asistente, describió la experiencia como “un momento de recreación, alegría y emoción”, destacando el valor de este tipo de actividades dentro de la vida universitaria.
Más allá de la celebración, el aniversario reflejó cómo estos espacios comienzan a formar parte de la experiencia estudiantil, donde el bienestar físico y mental se vuelve tan necesario como la formación en el aula.