El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, expresó su agradecimiento a su homólogo salvadoreño Nayib Bukele por la colaboración en la lucha contra el crimen organizado, particularmente por la extradición y detención de miembros del grupo criminal venezolano Tren de Aragua. Durante una rueda de prensa desde la Casa Blanca, Trump destacó la efectividad de la operación y la cooperación entre ambos países para garantizar que los más de 200 integrantes de la banda delictiva, deportados el domingo, fueran rápidamente encarcelados en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador.
Trump calificó a estos individuos como «asesinos» y «matones» que, según sus declaraciones, llegaron a Estados Unidos provenientes de «las cárceles de Venezuela», y destacó la importancia de un proceso de verificación exhaustivo de sus identidades y conexiones con el grupo criminal. «Son gente peligrosa, pero no parecían tan peligrosos cuando los guardias se hicieron cargo de la situación en El Salvador», expresó el mandatario estadounidense, agradeciendo el esfuerzo del presidente Bukele en manejar la situación.
El presidente Bukele también reaccionó a través de sus redes sociales, destacando que la operación no solo desarticuló una de las bandas criminales más temidas en América Latina, sino que también fortalece el sistema penitenciario de El Salvador. «Seguimos avanzando en la lucha contra el crimen organizado. Estamos haciendo que nuestro sistema penitenciario sea autosostenible y obteniendo información vital para hacer de nuestro país un lugar aún más seguro», escribió Bukele.
Sin embargo, la expulsión de estos criminales ha sido objeto de una batalla judicial en Estados Unidos. Un juez federal bloqueó temporalmente los vuelos de deportación de los migrantes, invocando una ley de guerra del siglo XVIII, lo que generó tensiones entre el gobierno de Trump y el poder judicial. Trump ya ha solicitado a la Corte Suprema que intervenga para resolver la disputa, mientras las autoridades continúan trabajando para esclarecer los detalles sobre los vuelos de deportación.
La operación conjunta entre Estados Unidos y El Salvador no solo tiene como objetivo la seguridad interna de ambos países, sino también el fortalecimiento de la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
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