Bancoagrícola desembolsó US$972.8 millones para impulsar la competitividad productiva, la inclusión financiera y el desarrollo de comunidades sostenibles, en un contexto en el que la economía salvadoreña muestra señales de mayor dinamismo.
Durante la presentación de sus resultados, Alexander Pinilla, vicepresidente financiero de Bancoagrícola, expuso cifras sobre el desempeño económico del país, las condiciones financieras y la evolución de indicadores como las exportaciones, las remesas y el crédito, para explicar el entorno en el que opera y la importancia de movilizar recursos hacia los sectores productivos.

De acuerdo con los datos presentados por el banco, El Salvador registra una proyección de crecimiento económico de entre 4.5% y 5% para 2026. A esto se suma el crecimiento real del producto interno bruto (PIB) de 4.8% durante el primer trimestre del año y un aumento de 5% en el Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) en el segundo trimestre.
Estas cifras ofrecen un panorama de la actividad económica nacional y sirven de referencia para entender la demanda de financiamiento de las empresas y las oportunidades de inversión en el país.
Financiamiento para empresas, agroindustria y pymes

Del total desembolsado, US$614.8 millones se destinaron a fortalecer la competitividad productiva, con recursos para empresas exportadoras, agroindustria y pequeñas y medianas empresas. La distribución incluyó US$317.5 millones para exportadores, US$222.6 millones para la agroindustria y US$74.7 millones para pequeñas y medianas empresas.
Esta asignación conecta los resultados de la institución con actividades que forman parte del tejido productivo del país. El financiamiento a exportadores puede acompañar las operaciones de empresas que venden en mercados internacionales; el dirigido a la agroindustria respalda un sector vinculado con la producción y transformación de bienes, mientras que el crédito para pequeñas y medianas empresas busca atender las necesidades de negocios que requieren capital para operar, crecer o mejorar su competitividad.
En este escenario, Bancoagrícola informó que los US$972.8 millones desembolsados representan un avance de 63.9% respecto de su meta de financiamiento establecida para 2030.

Recursos para inclusión financiera y comunidades sostenibles
Otros US$282 millones se destinaron a iniciativas de inclusión financiera. De esa cantidad, US$179.3 millones correspondieron a financiamiento con enfoque de género y US$102.7 millones a programas de inclusión.
Además, US$76 millones se dirigieron al desarrollo de comunidades sostenibles: US$50 millones para iniciativas relacionadas con hábitat y US$26 millones para proyectos climáticos.
Con estas líneas, el banco distribuye parte de su financiamiento más allá de la actividad empresarial tradicional e incorpora objetivos vinculados con el acceso a servicios financieros y la sostenibilidad.
Indicadores económicos y financieros del país

El panorama también incluye una mejora en algunos indicadores financieros y externos. Según la información compartida por Bancoagrícola, las exportaciones acumularon US$4,036.7 millones hasta julio de 2026, un crecimiento interanual de 4.4%, mientras que las remesas alcanzaron US$5,924.9 millones en el mismo período, con un incremento de 3.7%.
En el sistema financiero, los depósitos aumentaron 12.6% en julio frente al mismo mes de 2025 y los préstamos crecieron 8.4%. Para la entidad, estos movimientos forman parte del contexto en el que el ahorro, el crédito y la actividad empresarial se relacionan con el desempeño de la economía salvadoreña.
La colocación de recursos en estas áreas cobra relevancia en un entorno en el que las exportaciones salvadoreñas mantienen un crecimiento interanual y las empresas requieren financiamiento para sus operaciones e inversiones.

Bono Azul y nuevas fuentes de financiamiento
Como parte de su estrategia de sostenibilidad, Bancoagrícola destacó la colocación de su Bono Azul por US$25 millones, una operación dirigida a movilizar recursos hacia proyectos vinculados con la gestión responsable del agua y la protección de ecosistemas.
La emisión forma parte de un programa de bonos sostenibles de hasta US$200 millones y contó con participación de inversionistas internacionales, entre ellos BID Invest, LAGreen Fund y Norfund. La operación busca ampliar las alternativas de financiamiento para iniciativas con impacto ambiental y social, además de contribuir al desarrollo del mercado de capitales salvadoreño.

La institución también informó sobre la obtención de US$120 millones en deuda subordinada proveniente de Bancolombia Panamá, con un plazo de 10 años. Este tipo de financiamiento amplía las fuentes de recursos de la entidad y puede contribuir al fortalecimiento de su estructura de capital, dentro de los parámetros regulatorios aplicables.
Los resultados presentados por Bancoagrícola reúnen el desempeño financiero de la institución y el entorno económico salvadoreño en el que coloca sus recursos. El reto será que esas inversiones contribuyan a sostener la actividad productiva y ampliar las oportunidades económicas, en un contexto que también exige mantener la estabilidad financiera y avanzar en la consolidación fiscal.