Bukele solicitó apoyo de especialistas para mitigar el problema de los animales sin hogar en El Salvador.
EL SALVADOR.- El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, expresó su apoyo a la propuesta de Niall Harbison, fundador de la organización Happy Doggo, para abordar la problemática de los perros y gatos callejeros en el país. A través de una publicación en redes sociales, Bukele respondió: “Let’s do this!”, confirmando su disposición para avanzar en una colaboración con el objetivo de implementar un modelo de control de los caninos y felinos sin hogar, sin recurrir a la crueldad.
La conversación comenzó el 8 de octubre, cuando Bukele compartió en su cuenta de X el compromiso de su gobierno para cambiar la situación de los miles de perros y gatos que viven en las calles de El Salvador. “Queremos cambiar eso, pero sin crueldad”, escribió el mandatario, añadiendo que el país cuenta con los recursos económicos, pero necesita socios expertos para convertirlo en un modelo replicable en América Latina.
Un día después, el 9 de octubre, Harbison respondió al llamado del presidente. A través de un mensaje en X, Harbison destacó el trabajo realizado por su organización, que ha gestionado la esterilización de 130,000 perros en países como Tailandia, Bali y Sri Lanka. También, compartió su visión global de reducir la población mundial de perros callejeros, actualmente estimada en 500 millones, y detalló cómo la esterilización, el cambio legislativo y la educación son claves para lograr este objetivo.
“Me interesa la velocidad, ya que los perros sufren muchísimo. Esto debe suceder a nivel mundial, muy, muy rápido”, expresó Harbison, quien indicó que viajará a El Salvador la próxima semana para reunirse con autoridades salvadoreñas y explorar la posibilidad de implementar este modelo a gran escala.
Happy Doggo, fundada por Harbison, tiene como misión la esterilización, alimentación y cuidado médico de los perros callejeros. La organización también gestiona un santuario en Koh Samui, Tailandia. Finalmente, explicó que es una organización benéfica oficial en Estados Unidos y Reino Unido y depende de donantes privados.
“Intentamos ser ágiles y rápidos, con la tecnología como base de todo lo que hacemos”, afirmó.