El crucero MV Hondius, que desató una alarma sanitaria mundial tras sufrir un brote de hantavirus, atracó este lunes en el puerto de Róterdam, Países Bajos. La embarcación finalizó su accidentada travesía desde la Patagonia argentina con el mínimo de su tripulación a bordo y un saldo confirmado de tres personas fallecidas.
Las 27 personas que permanecían en el barco, en su mayoría tripulantes y personal médico, se encuentran totalmente asintomáticas pero deberán cumplir una estricta cuarentena de varias semanas. El primer grupo en desembarcar lo hizo utilizando trajes blancos de protección biológica y fue trasladado a alojamientos móviles especialmente acondicionados cerca del puerto.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) se apresuró a tranquilizar a la población internacional emitiendo un boletín donde asegura que el riesgo global sigue siendo bajo. Los análisis confirmaron que los pacientes contrajeron la cepa Andes, la única variante del virus documentada con la capacidad de transmitirse directamente de persona a persona.
El operador de la embarcación, Oceanwide Expeditions, iniciará de inmediato un exhaustivo procedimiento de limpieza técnica y desinfección química dentro de las instalaciones del buque. Asimismo, las autoridades de salud locales informaron que brindarán asistencia psicológica a los tripulantes debido al fuerte impacto emocional sufrido durante el viaje.