La ANIA tendrá su sede en el municipio de San Salvador Centro.
EL SALVADOR.- La Asamblea Legislativa aprobó reformas a la Ley de Fomento a la Inteligencia Artificial y Tecnologías con el propósito de fortalecer la estructura administrativa y operativa de la Agencia Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA), que también asumirá responsabilidades en el ámbito de la robótica.
Las modificaciones ratifican a la ANIA como una institución descentralizada de derecho público, con personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía administrativa, presupuestaria, funcional y técnica. La entidad será la autoridad rectora en el desarrollo, investigación y aplicación de tecnologías como la inteligencia artificial, la robótica y otras similares.
Según el decreto, la ANIA tendrá su sede en el municipio de San Salvador Centro, aunque podrá establecer dependencias en cualquier parte del país. Se vinculará con el Órgano Ejecutivo.
Se incorporó el artículo 8-A, que establece que el patrimonio de la ANIA estará conformado por aportes del Estado, bienes muebles e inmuebles que adquiera, ingresos por servicios y uso de tecnología, donaciones, cooperación internacional, rentas, utilidades, intereses, préstamos y otros ingresos que obtenga legalmente.
La agencia deberá presentar su presupuesto anual y régimen de salarios a la Presidencia de la República, para su incorporación en el proyecto del presupuesto general. Este deberá incluir gastos de operatividad e inversión, alineados con los objetivos institucionales y la disponibilidad de recursos estatales. La Corte de Cuentas ejercerá fiscalización, y la ANIA deberá establecer mecanismos de control interno y auditoría independiente.
Otra reforma aprobada define que la ANIA estará encabezada por un director ejecutivo, quien será su máxima autoridad y tendrá la representación legal. Tendrá facultades para intervenir en actos jurídicos y delegar funciones. En caso de ausencia, el titular será sustituido por un suplente designado por la Presidencia de la República.
También, se reformaron las atribuciones del organismo, incluyendo: autorizar su estructura organizativa, reglamento interno, manuales, políticas, procesos y plan operativo anual; elaborar el presupuesto y sistema salarial; establecer precios por servicios y uso de tecnología.
Asimismo, nombrar, ascender o remover personal conforme a la normativa aplicable; celebrar contratos necesarios para el cumplimiento de sus funciones; supervisar la administración de recursos y el funcionamiento general de la institución.
Las reformas buscan consolidar el marco institucional que respalda el desarrollo tecnológico, así como posicionar a El Salvador en la vanguardia regional en materia de inteligencia artificial y robótica.