El mandatario estadounidense aseguró que las operaciones militares avanzan más rápido de lo previsto y señaló que evalúa tomar control del estratégico paso marítimo por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
ESTADOS UNIDOS.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que la guerra contra Irán está “prácticamente terminada”, al tiempo que reveló que su administración evalúa la posibilidad de tomar control del estratégico Estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más importantes para el comercio energético mundial.
Durante una entrevista telefónica con la cadena CBS, el mandatario aseguró que las fuerzas de Estados Unidos y Israel se encuentran “muy adelantadas con respecto a los plazos” previstos para la operación denominada Operación Furia Épica.
Según Trump, la infraestructura militar iraní ha sufrido graves daños durante la ofensiva. “No tienen armada, ni comunicaciones, ni fuerza aérea”, afirmó, al señalar además que los misiles del país están dispersos y que los drones iraníes “están siendo destruidos por todas partes, incluyendo sus centros de fabricación”.
El presidente estadounidense también aseguró que el Estrecho de Ormuz, que había quedado prácticamente paralizado por el conflicto, ya se encuentra abierto nuevamente al tránsito de buques. No obstante, indicó que está considerando “tomar el control” del paso marítimo, clave para el comercio global.
Este estrecho conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y por él circula aproximadamente el 20 % del petróleo que se comercia en el mundo, además de importantes volúmenes de gas natural licuado.
Las declaraciones de Trump provocaron reacciones inmediatas en los mercados internacionales. El precio del barril de crudo de Texas cayó en minutos de 115 a 85 dólares, mientras que el índice Dow Jones Industrial Average cerró la jornada con una subida cercana al medio punto porcentual tras haber permanecido gran parte del día en terreno negativo.
En la entrevista también fue consultado sobre el nombramiento de Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo de Irán, tras la muerte de su padre, Alí Jameneí, durante los primeros ataques realizados por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. Trump aseguró que no tiene “ningún mensaje” para el nuevo dirigente iraní.
El mandatario agregó que considera inaceptable su designación y aseguró que tiene en mente a otra persona para dirigir el país, aunque no ofreció más detalles.
EFE