“Sé que usted (Manuel Zelaya) quiere asesinarme, (porque) solo así va a poder pararme”, dijo.
HONDURAS.- El exjefe de las Fuerzas Armadas de Honduras Romeo Vásquez, buscado por la Policía Internacional por asesinato en el contexto del golpe de Estado de 2009, tildó este sábado de “dictador” al depuesto expresidente Manuel Zelaya y lo acusó de tener vínculos con el narcotráfico.
“Le voy a enviar un mensaje directo a Manuel Zelaya, dictador que tiene a Honduras destruida y que lleva casi dos décadas destruyendo nuestro país, no sea cobarde, no sea corrupto, no utilice las instituciones del Estado y jueces y fiscales comprados para una venganza personal”, dijo Vásquez en un video grabado desde un lugar desconocido publicado en redes sociales, que no pudo verificarse.
Zelaya -quien es esposo y asesor de la actual presidenta de Honduras, Xiomara Castro– ha “puesto precio a mi cabeza, pero yo voy a seguir luchando”, aseguró Vásquez, quien era el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas cuando el 28 de junio de 2009, el expresidente hondureño fue derrocado y expulsado del país por promover una consulta popular desoyendo a varios entes del Estado que consideraban que era ilegal.
“Sé que usted (Manuel Zelaya) quiere asesinarme, (porque) solo así va a poder pararme. Sé que no quiere que siga diciendo las cosas que sé, sé que no quiere que diga que usted es un corrupto y que también está asociado con el narcotráfico, pronto voy a presentar pruebas”, subrayó el exjefe militar.
El Ministerio Público (Fiscalía) acusa a Vásquez, al exsubjefe de la institución castrense Venancio Cervantes y al excomandante del Comando de Operaciones Especiales Carlos Roberto Puerto, del asesinato del joven Isis Obed Murillo y de tentativa de asesinato de Alex Roberto Zavala, ambos seguidores de Zelaya.
Zelaya intentó ingresar a Honduras por vía aérea el 5 de julio de 2009, y durante una manifestación en Tegucigalpa para recibirlo en el Aeropuerto Toncontín, se produjo la muerte Murillo, al parecer alcanzado por la bala de un fusil que le impactó en la cabeza.
A los tres generales retirados los capturaron el pasado 5 de enero para remitirlos a la Penitenciaría Nacional, cercana a Tegucigalpa, pero una semana después la medida se revocó y se les dictó arresto domiciliario.
Sin embargo, la Corte de Apelaciones de lo Penal revocó el 3 de marzo el arresto domiciliario y ordenó su regreso a la Penitenciaría Nacional, lo que ya hicieron, voluntariamente, el pasado día 18 Cervantes y Puerto, mientras se desconoce el paradero de Vásquez.
Información de EFE